domingo, 6 de diciembre de 2009

Sin opciones de viviendas la mayoría de las mujeres en Puerto Rico



En la actualidad no se construyen casas pensando en las mujeres, peor aún en Puerto Rico no se edifica de acuerdo a las necesidades económicas de la mayoría de la población del País, expresó la arquitecta Iris González Alfonzo.

De acuerdo con González Alonzo, quien lleva más de 20 años de práctica profesional, uno de los problemas actuales de la industria de la construcción radica en que la mayoría de las casas ofrecidas en el mercado no corresponden al nivel adquisitivo de las mujeres. Muchas de ellas son madres jefas de familias o mujeres solteras. La industria desarrolló en su mayoría modelos de viviendas a precios no menores de los $250 mil. Como consecuencia se generό una oferta mayor a la demanda. Las mujeres casadas no quedan exentas de esta modalidad. Muchas de ellas y sus parejas no logran cualificar para propiedades de esos costos.

“Todo esto responde a la moda del momento, lo que el desarrollador cree que es lo que se vende bien, no va a tono con la realidad social del país. En Puerto Rico hay una carencia de viviendas de interés social. Son muy pocas las oportunidades que tiene una madre soltera para comprar una unidad de vivienda que responda a sus necesidades. De hecho, no la hay. Los arquitectos y las arquitectas llevamos alrededor de 20 años haciendo acercamientos y tratando de convencer a los desarrolladores para promover otras alternativas residenciales.”, dijo la experta.

Según el último Censo de los Estados Unidos en Puerto Rico, el 74.1% de las madres solteras y el 55.4% de las mujeres solteras sin hijos ganan anualmente menos de $15 mil. De manera similar ocurre en los matrimonios. El 38.1% de los matrimonios con hijos y el 39.5% de los matrimonios sin hijos generan ingresos anuales menores a los $15 mil.

El poder adquisitivo no es el único problema de las mujeres en relación a las viviendas. El diseño, elemento sustancial al momento de definir el espacio no es pensado de acuerdo a las necesidades que hoy día tienen las mujeres y los hombres. La profesión de la arquitectura no es la única que se acerca a esta realidad, de manera similar ocurre con la ingeniería civil. No obstante, la arquitecta señaló que cerca de un 50% de los proyectos residenciales- tanto los nuevos como las restauraciones- no son realizados y supervisados por arquitectos o ingenieros. Como modo de ejemplo la miembra del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), señaló que “en la mayoría de las restauraciones y renovaciones que se hacen en algunos hogares y que en muchos casos terminan convirtiéndose en apartamentos de alquiler no se contratan profesionales del diseño”.

González, quien es una de las seis mujeres que han presidido el capítulo de Puerto Rico del Instituto Americano de Arquitectos (AIA, por sus siglas en inglés), indicό que uno de los mayores retos de la arquitectura es el financiamiento. Hecho que provoca que los diseños no respondan a necesidades de la población, sino a lo que el desarrollador exija. Los diseños más utilizados en el mercado de vivienda no corresponden a las necesidades actuales de las mujeres, “se obvia una característica muy importante, hoy día nosotras trabajamos y aún asumimos el rol doméstico. Yo antes oscilaba entre las tareas del hogar y las exigencias de la profesión”. La experta dijo que uno de los diseños más reproducido en los proyectos “de masa”, lo es la vivienda de dos pisos. La arquitecta explicό que cuando se tienen los elementos distantes no se facilita el rol de madre y el de mujer trabajadora, se hace más difícil el trabajo del hogar.

La egresada de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR), mencionό que un diseñó correcto y costo eficiente debe ajustarse a las necesidades de las personas de su época. “Debe tener estética, calidad de espacio e iluminación y en términos teóricos debe dar un buen servicio. La arquitectura se rige de códigos que se deben cumplir. Todo diseño debe cumplir con la seguridad, la salud y el bienestar del cliente”. González recordό que en el diseño desarrollado para familias privadas, las parejas tienden a tener choques debido a las relaciones de poder. Según la experiencia personal de la arquitecta, la mayoría de las parejas se divorcias posterior a la construcción del hogar.

Por otro la lado, la arquitecta precisó que los mayores retos que enfrenta la arquitectura hoy día son la disponibilidad para el financiamiento y el desparrame urbano. “La arquitectura tiene que evolucionar”. La responsabilidad del arquitecto es hacer un balance ente lo que requieren los cόdigos, lo que el o la arquitecta entienda y lo que el cliente pida. La arquitectura tiene que ver con la personalidad y la experiencia profesional. El diseño debe estar orientado a las necesidades particulares del usuario sin importar su poder adquisitivo, dijo quien fue profesora de arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

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