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domingo, 6 de diciembre de 2009

Tendencias: Hay más arquitectas en la academia pero cada día menos mujeres practican la profesión


La arquitectura ha sido una profesión dominada por el género masculino, hoy día el cuadro no ha variado. Solo el 30% de las miembras del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR) son mujeres. A diferencia de las décadas del 40, 50 y 60 en tiempos recientes en las universidades estudian más féminas que hombres. Sin embargo, muchas de las mujeres optan por no practicar la profesión.

A nivel universitario son más las féminas que estudian la carrera. En la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR), el 55 por ciento del estudiantado es femenino. En Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Puerto Rico (UPPR), el 41 por ciento de los estudiantes son mujeres. Pese a que no son la mayoría en la UPPR, la presencia de las féminas es mayor al sumarse ambas instituciones. Según la arquitecta Iris González Alfonzo, “la arquitectura es muy absorbente, muchas no la practican o la dejan cuando forman una familia. Es común desde hace un tiempo para acá que las mujeres terminan la mayoría no ejerciéndola pese a que van a la academia”.

Jaime Santana, egresado de la Escuela de Arquitectura de la UPR y arquitecto desde hace más de veinte años, dijo que siempre se ha reconocido a nivel histórico al hombre en la arquitectura, eso corresponde a la sociedad patriarcal. Antes las mujeres no se educaban, salvo las mujeres de familias adineradas. Las mujeres no tenían acceso a diversas carreras, casi ninguna escogía la arquitectura. En las décadas de los cuarenta, los cincuenta y los sesenta era una profesión casi en su totalidad dominada por los hombres.

En las escuelas de arquitectura del país no se estudia la carrera con perspectiva de género, tampoco se ofrecen cursos sobre la aportación de la mujer en la arquitectura. Cabe mencionar que la Escuela de Arquitectura de la UPR intentό en el 2001 ofrecer un curso de arquitectura con perspectiva de género. Sin embargo el curso no tuvo una buena acogida por parte de los estudiantes y las estudiantas.

Para la activista del Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, Adriana Alonso, es necesario incluir la perspectiva de género en todas las instancias de la formación académica. Como modo de ejemplo dijo que “podemos argumentar el estudio de las mujeres artistas. En el pasado se presentaban como las esposas, amantes o familiares de los grandes de la disciplina. Sin embargo, la historia recogida en los últimos años nos enseña que eran ellas las verdaderas gestoras de grandes proyectos, sus influencias eran importantes para sus esposos o compañeros. Más allá de criar sus hijos y alimentarlos, muchas de estas mujeres eran creadoras y pensadoras”

La feminista indicό que es importante incorporar éste tipo de investigaciones a la enseñanza de la arquitectura debido a que es necesario hacer visibles los trabajos de las mujeres arquitectas. “Mientras más descubramos sobre las mujeres, más oportunidades tendremos nosotras para entrar en un campo ocupado tradicionalmente por el género masculino”.

La primera arquitecta licenciada de Puerto Rico fue Gherty Besosa-Silva. De acuerdo a la página cibernética, www.periferia.org, la arquitecta obtuvo su grado de la Universidad de Cornell de Nueva York en el 1945. En la década de los setenta se fundό el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), sin embargo solo una mujer ha ostentado el puesto de presidenta. Por el contrario, el capítulo de Puerto Rico de la Asociación Americana de Arquitectos (AIA, por sus siglas en inglés) ha tenido seis presidentas desde su fundación en el 1966. En la actualidad la AIA es presidida por la arquitecta Diana Luna Serbia.

El concepto que tiene el arquitecto y la arquitecta nace de su realidad, su diseño se basa en el espacio en conjunto con la necesidad heterogénea de la expresividad y funcionalidad. De acuerdo a la arquitecta e historiadora española, Mόnica Clevido, en su libro: Arquitectura y género: espacio público/espacio privado, “cuando las mujeres queremos identificarnos con el espacio, con la ciudad nos encontramos huérfanas de un pasado, sin historia, sin referencias, es decir viviendo en un marco impuesto y del que no somos concientes que habitamos. Donde la cultura dominante (patriarcal) es norma universal. Debemos relacionar por tanto, al espacio con el poder económico, social y cultural y reconocer que el mismo no es neutral. Por lo que es válido hacer una nueva interpretación cultural e historia”.

Según Pilarín Ferrer Viscasillas, quien presidió la AIA en el 2006, “aunque es cierto que aún no hay muchos estudios de la arquitectura bajo el mando de las mujeres, es cuestión de tiempo. No todo se logra de la noche a la mañana, pero espero que las que se vayan graduando, lo puedan hacer, pues últimamente somos más que los varones. Ya estamos aquí y no hay vuelta atrás, sόlo caminar hacia delante con firmeza. La gran aportación es, sin duda haberse atrevido a serlo”, afirmó en la edición de marzo- abril de la revista Perspectiva Interior.

Sin opciones de viviendas la mayoría de las mujeres en Puerto Rico



En la actualidad no se construyen casas pensando en las mujeres, peor aún en Puerto Rico no se edifica de acuerdo a las necesidades económicas de la mayoría de la población del País, expresó la arquitecta Iris González Alfonzo.

De acuerdo con González Alonzo, quien lleva más de 20 años de práctica profesional, uno de los problemas actuales de la industria de la construcción radica en que la mayoría de las casas ofrecidas en el mercado no corresponden al nivel adquisitivo de las mujeres. Muchas de ellas son madres jefas de familias o mujeres solteras. La industria desarrolló en su mayoría modelos de viviendas a precios no menores de los $250 mil. Como consecuencia se generό una oferta mayor a la demanda. Las mujeres casadas no quedan exentas de esta modalidad. Muchas de ellas y sus parejas no logran cualificar para propiedades de esos costos.

“Todo esto responde a la moda del momento, lo que el desarrollador cree que es lo que se vende bien, no va a tono con la realidad social del país. En Puerto Rico hay una carencia de viviendas de interés social. Son muy pocas las oportunidades que tiene una madre soltera para comprar una unidad de vivienda que responda a sus necesidades. De hecho, no la hay. Los arquitectos y las arquitectas llevamos alrededor de 20 años haciendo acercamientos y tratando de convencer a los desarrolladores para promover otras alternativas residenciales.”, dijo la experta.

Según el último Censo de los Estados Unidos en Puerto Rico, el 74.1% de las madres solteras y el 55.4% de las mujeres solteras sin hijos ganan anualmente menos de $15 mil. De manera similar ocurre en los matrimonios. El 38.1% de los matrimonios con hijos y el 39.5% de los matrimonios sin hijos generan ingresos anuales menores a los $15 mil.

El poder adquisitivo no es el único problema de las mujeres en relación a las viviendas. El diseño, elemento sustancial al momento de definir el espacio no es pensado de acuerdo a las necesidades que hoy día tienen las mujeres y los hombres. La profesión de la arquitectura no es la única que se acerca a esta realidad, de manera similar ocurre con la ingeniería civil. No obstante, la arquitecta señaló que cerca de un 50% de los proyectos residenciales- tanto los nuevos como las restauraciones- no son realizados y supervisados por arquitectos o ingenieros. Como modo de ejemplo la miembra del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), señaló que “en la mayoría de las restauraciones y renovaciones que se hacen en algunos hogares y que en muchos casos terminan convirtiéndose en apartamentos de alquiler no se contratan profesionales del diseño”.

González, quien es una de las seis mujeres que han presidido el capítulo de Puerto Rico del Instituto Americano de Arquitectos (AIA, por sus siglas en inglés), indicό que uno de los mayores retos de la arquitectura es el financiamiento. Hecho que provoca que los diseños no respondan a necesidades de la población, sino a lo que el desarrollador exija. Los diseños más utilizados en el mercado de vivienda no corresponden a las necesidades actuales de las mujeres, “se obvia una característica muy importante, hoy día nosotras trabajamos y aún asumimos el rol doméstico. Yo antes oscilaba entre las tareas del hogar y las exigencias de la profesión”. La experta dijo que uno de los diseños más reproducido en los proyectos “de masa”, lo es la vivienda de dos pisos. La arquitecta explicό que cuando se tienen los elementos distantes no se facilita el rol de madre y el de mujer trabajadora, se hace más difícil el trabajo del hogar.

La egresada de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR), mencionό que un diseñó correcto y costo eficiente debe ajustarse a las necesidades de las personas de su época. “Debe tener estética, calidad de espacio e iluminación y en términos teóricos debe dar un buen servicio. La arquitectura se rige de códigos que se deben cumplir. Todo diseño debe cumplir con la seguridad, la salud y el bienestar del cliente”. González recordό que en el diseño desarrollado para familias privadas, las parejas tienden a tener choques debido a las relaciones de poder. Según la experiencia personal de la arquitecta, la mayoría de las parejas se divorcias posterior a la construcción del hogar.

Por otro la lado, la arquitecta precisó que los mayores retos que enfrenta la arquitectura hoy día son la disponibilidad para el financiamiento y el desparrame urbano. “La arquitectura tiene que evolucionar”. La responsabilidad del arquitecto es hacer un balance ente lo que requieren los cόdigos, lo que el o la arquitecta entienda y lo que el cliente pida. La arquitectura tiene que ver con la personalidad y la experiencia profesional. El diseño debe estar orientado a las necesidades particulares del usuario sin importar su poder adquisitivo, dijo quien fue profesora de arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR).